Una intuición mirada.


Todos tenemos un ser dormido que quiere despertar a la realidad tal como es
y en este blog las imágenes, la música y la palabra son su principal vía.








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RUDOLF BONVIE.
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jueves, 28 de abril de 2011

sábado, 23 de abril de 2011

CASA DE CAMPO.
























El paisaje como piel propia,
el paisaje que se siente en la soledad de los otros.

El paisaje detrás de las sombras,
detrás, la ciudad levita.

 El paisaje bajo el aullido de un perro
 donde cantan los que se alejan...

 Cantan abriéndose hacia sí,
  hacia un centro.

  Cantan el paisaje los que marchan 
   siguiendo las huellas del sueño.













Fotografías :ANTONIO XOUBANOVA.




miércoles, 20 de abril de 2011

NADIE












































Diario de una vida imaginada.












Al despertar...
en la duermevela,
aún entre dos mundos, dibujo otras vidas, 
de lo vivido y lo que anhelo vivir.
Como si tuviera varias existencias
y en ese momento pudiera darles forma en una sola.


Me pregunto si mi vida no surge de esos juegos matinales,
creo un mundo haciendo una constelación de imágenes,
de palabras
y de los sonidos
que quiero que habiten en esa pequeña 
estancia-universo que es mi habitación.

Me pregunto si lo imaginado 
no tiene a veces más intensidad que lo vivido...

El tiempo, el recuerdo como ficción y la ficción del otro...

¿Me pregunto si el mundo,
 nuestro mundo no esta construido
 de esos recortes de pasado,
 de su propia ensoñación y 
 de lo que aparece,
 en este aparente presente?




Un mundo lleno de nada,
 de nadie,
  un mundo que acontece...


   solo cuando se ha ensoñado antes.









martes, 12 de abril de 2011

EDAD. Una habitación de nadie.








































































Una Habitación de nadie.


Hay veces que siento que todo el mundo
está contenido en mi habitación,
 el tiempo, el amor, los libros, la música, el cine...

Como si la habitación fuera un pequeño planeta,
 un planeta donde todo sucede como un sueño,
  un sueño en el que cuando abrimos los ojos
   tenemos la sensación de más realidad 

que cuando despertamos de él.























 




























La habitación.
 Esa piel de cal que me cobija,
 donde se escucha un silencio  sonoro,
  un susurro,
    un canto,
       una voz lejana que no sé bien si soy yo.




















Cuando salgo de ese espacio 

  y miro las nubes, escucho bajar el río, 
   me roza el aire todo el rostro
    y siento que en aquella estancia vive otro,
                            otro que no sé bien si soy yo.