Una intuición mirada.


Todos tenemos un ser dormido que quiere despertar a la realidad tal como es
y en este blog las imágenes, la música y la palabra son su principal vía.








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RUDOLF BONVIE.
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martes, 30 de noviembre de 2010

Silencio-Madredeus

AVEIRO. El final del primer viaje.

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Ana y Jesus. Portugal.


Costa nova. Aveiro. Portugal.



















MAR NOCHE.
AVEIRO.
MAR LUZ .





El agua navega en las últimas luces,
buscándose en su duermevela,
 sístole, diástole.


Agua luna.

Al abrirse de nuevo la luz,
en ella el día se mira lejos.
Se mira en  aquellas últimas olas que ilumina.
Se mira lento en aquella canción del tiempo.

Sístole diástole.


Agua luz.






COSTA NOVA.






COSTA NOVA.

martes, 23 de noviembre de 2010

Frontera. España - Portugal.

Mochileros. Foto del Museo del café Delta de Montemaior. Portugal.
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Guardias y contrabandista.




“Somos tierras hermanas
Tierras extremeño-alentejanas
No tenemos vidas humanas
Y sí míseros pucheros
Pagados por los mochileros.”

(Manuel del Busto, Alba en la trinchera)














jueves, 18 de noviembre de 2010

Frontera. Relatos de contrabandistas

Frontera. Mujeres de la Raya.

Frontera. España - Portugal.

Guardia Civil. Eugene Smith.

























Al terminar la Guerra Civil, en los  años del hambre,
por el atraso y la pobreza, Portugueses y Españoles
se ayudaron mutuamente con el contrabando de café,
alimentos , tabaco y otros productos.








































La vigilancia de las fronteras estuvo encomendada, por parte portuguesa,
a la Guardia Nacional Republicana –GNR-, los “guardinhas”,
y, por parte española, a los “Carabineros”,
cuerpo que una vez concluida la Guerra civil se fusionó con la Guardia Civil,
con el nombre específico de Guardia Civil de Fronteras.
A los aprehensores, como incentivo,
se les premiaba con un porcentaje de lo aprehendido.
Entre los contrabandistas adquirieron especial relieve los llamados Mochileros,
que trabajaban normalmente en grupo más o menos numerosos,
por cuenta propia o contratados por alguien que no los acompañaba,
como es lógico, sobrepasando a veces los 25 kilos de peso.
(“La vida del mochilero vale aproximadamente el equivalente a 25 kilos de café”, se decía).
Aparte de esta carga,
llevaban sujetos al pecho un paquete al que llamaban “fiador”
para que si eran sorprendidos y tenían que tirar la carga para aligerar la huida,
esto les sirviera para, al menos, ganarse el jornal del día.


(cf. Antonio Balleneros Doncel, Los Mochileros).





Exguardiña con el Duero detras separando España y Portugal.

martes, 9 de noviembre de 2010

BRAGA.

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Caía la tarde,

        caminamos sus calles abiertas

           con la música de aquella iglesia en él corazón.

               

                  En ese canto durmio el sol.








                           

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Un Amigo Es A Veces El Desierto
de Eugenio de Andrade

Un amigo es a veces el desierto,
  otras el agua.
   Despréndete del ínfimo rumor
    de agosto; no siempre
     un cuerpo es el lugar de la furtiva
      luz desnuda, de cargados
      limoneros de pájaros
       el verano en el pelo;
       en el follaje oscuro del sueño
      es donde brilla
     la piel molaja,
   la floración dificil de la lengua.
Lo cierto es la palabra.


Versión de Aníbal Núñez






viernes, 5 de noviembre de 2010